miércoles 8 de julio de 2009

"HOMBRES SALMONELA EN EL PLANETA PORNO" (YASUTAKU TSUTSUI)




Surrealismo, sexo y sátiras diversas

(Reseña de un libro leído hace tiempo, reseña escrita hace tiempo, en otro sitio, en otro momento)

El delirio es la marca de la casa si hablamos de Yasutaka Tsutsui y, en concreto, si lo hacemos de “Hombres salmonela en el planeta porno”. Este libro, editado por Atalanta (la última aventura editorial de Jacobo Siruela), se compone de seis relatos más una entrevista realizada al autor por el propio traductor al español de este volumen. Ya solamente con el título cualquiera puede adivinar que nos encontramos ante una rara avis de la literatura, con un escritor que juega con la imaginación haciendo que ésta se desparrame por lugares insospechados, exprimiéndola hasta la saciedad. No es de extrañar, por tanto, que algunas de sus obras hayan sido adaptadas a películas manga japonesas donde puede afirmarse que las historias rebosan fantasía y capacidad para crear nuevos universos, recursos que se echan de menos en muchos casos tanto en la literatura como en el cine contemporáneos. Un ejemplo relevante de estas adaptaciones al manga de las obras de Tsutsui sería el de “Paprika”, cinta que se basa en una novela de del mismo nombre de este autor nacido en Osaka en 1934. Y si hago referencia a esta película de Satoshi Kon se debe a que tanto la película como “Hombres salmonela en el planeta porno” comparten una idéntica capacidad para sorprendernos, un semejante universo donde lo onírico y lo surrealista se mueven como peces en el agua. 

Sin duda alguna, eso es lo que encontramos, por ejemplo, en el primer relato: “El bonsái dabadaba”. Aquí presenciamos como el padre del protagonista regala a su hijo un bonsái que tiene la capacidad de producir sueños eróticos en aquellas personas que lo dejan junto a su mesita de noche. A partir de aquí podemos deducir el delirio sexual al que se entregan los diferentes personajes que aparecen en el relato. Y si en las páginas de este relato no podíamos dudar de la estirpe surrealista de este autor, tampoco podemos hacerlo en el cuento que le sigue, “Rumores sobre mí”, donde encontramos que un empleado de Industrias Eléctricas Kasumiyama pasa a ser la portada de los periódicos y noticia en los informativos de radio y televisión por su anodina vida privada. Tsutomo Morishita, el desconsolado protagonista que no consigue una cita con su compañera de trabajo Akiko Mikawa, se convierte en el foco de atención de los medios de comunicación en todo Japón. En esta breve sátira podemos leer entre líneas el fenómeno contemporáneo de la sopa boba de la democracia mediática y de los quince minutos de fama (Warhol dixit), deudores – como no – de Gran Hermano y otros reality-shows, si bien en este caso Morishita desea escapar de la fama paranoica que le persigue. 

La sátira continúa también en el “Límite de la felicidad”, relato en el que conocemos la historia de una familia que se dirige a la playa y sufre el infierno de un infinito embotellamiento de tráfico en la autopista. El cuento se convierte en una metáfora de un mundo en el que todas las personas tienden a hacer lo mismo que los demás por tendencia a la imitación, esa característica que comparten tanto el hombre como el mono y que los convierte en seres gregarios que nada pueden hacer si no lo realizan en grupo. Aquí las dimensiones de lo narrado adquieren tal carácter simbólico que sus últimas páginas aterran igual que lo puede hacer la contemplación de un cuadro de El Bosco. La denuncia está presente también en “El mundo se inclina”, alocada narración donde el grupo (y sus tiranías) vuelve a ser la temática dominante y donde la uniformización de la vida y el pensamiento tienen lugar en una isla artificial gobernada por feministas radicales que niegan – aún cuando es evidente –  que el lugar en el que viven se inclina sobre su propio eje y está destinado a hundirse en el océano para desaparecer. Cuento perfecto para combatir los integrismos con una buena dosis de absurdo.

Y, jugándose el tipo, Yasutaka Tsutsui continúa con el delirio haciendo una demoledora crítica contra las cruzadas anti-tabaco en “El último fumador”. En este cuento los anti-tabaco parecen verdaderos nazis intransigentes que ejecutan a los fumadores sin parpadear, obligándoles a escapar o a pasarse a la ilegalidad más absoluta (…estás con nosotros o contra nosotros). Todo tiene que ver un poco, nuevamente, con el pensamiento monodireccional, el pensamiento único, y se relaciona con esa necesidad que tiene el poder por homogeneizar, por eliminar las diferencias, negar la realidad. En este caso, Tsutsui se pone del lado de los fumadores (que son los buenos) y en contra de los no fumadores (que son los malos). A veces, no viene mal un poco de maniqueísmo, exageración y sentido del humor.

Antes de llegar a la entrevista con el autor (no tiene desperdicio) que contiene este libro de relatos, encontramos la narración que da título al libro, una fábula de ciencia ficción bizarra que se ambienta en el planeta Nakamura (más conocido como planeta Porno). En este lugar encontramos un universo totalmente alucinado donde los integrantes de una expedición japonesa en el espacio exterior tienen que enfrentarse al embarazo no deseado de una de sus compañeras, embarazo provocado por unas plantas cuyas androsporas “estimulan las células ováricas de los animales superiores e, independientemente, generan el crecimiento de nuevos individuos en el útero”.  Con el fin de conseguir conocer cómo hacer abortar a su compañera (la tecnología ha convertido en inútiles a los médicos) algunos de los miembros de la expedición tendrán que adentrarse en el territorio de los Nudalia, nativos de este planeta cuyo comportamiento dista mucho de ser semejante al de los humanos, sobre todo en la forma en que se entregan a los juegos y prácticas sexuales. Nuevamente, la pluma de Tsutsui vuelve a destilar sentido del humor que fagocita cualquier forma de sentido común y que nos revela a un escritor apenas conocido en España y que, indudablemente, servirá para engrasar y poner a punto aquello que entendemos por ficción contemporánea.

[Atención, queridos lectores (si es que existís), pues en los próximos días subiré la reseña del último libro de Tsutsui publicado en España: “Estoy desnudo”. Así será si no me vuelvo definitivamente un frívolo y diletante juntapalabras de la periferia]

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada