miércoles, 25 de febrero de 2015

Lady Gaga: Pornodiva del Ultrapop (O cuando Gaga conoció a Abramovic)






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La foto se hace propaganda:
La carne se pudre, la conciencia se corrompe.


*


El videoarte se convierte en herramienta de la industria, estrategia de propaganda y publicidad. Lady Gaga sueña transformarse en arte viviente (igual que un Belén con personas de carne y hueso o un artefacto maquinal animado). Gaga se convierte, también, en objeto fotografiado por la lente de Terry Richardson o Nobuyoshi Araki. De ahí que devenga objeto ultrapop (más allá del pop...). Es ultrapop porque en 2013 se deja engañar por Marina Abramovic (o Abramovic, sencillamente, nos engaña a todos: Gran Prestidigitadora).



Hace algo así como un año Marina Abramovic abrió las puertas de su ashram artístico a la estrella pop...

En el tiempo en que está allí la graba en vídeo: por ejemplo, desnuda sobre las aguas, entre ellas (Cuerpo de Gaga sobre superficie líquida), abriéndose paso, sumergida en parte, caminando por el bosque, cubierta de pequeñas piedras blancas casi translúcidas en un interior doméstico, abrazada a una roca blanca en un espacio donde se podría practicar yoga (suelo de madera, ventanales que dan al bosque), repitiendo algo así como un mantra en posición horizontal, sobre el suelo, algo gélido y sin palabras. Todo se filtra con el simbolismo de la acción (la manipulación de una estrella pop en contexto arty), la metáfora del paisaje que engulle a la diva. Toda una interpretación múltiple, apta para el Sistema Económico, Social y Moral vigente que devora a sus creaciones y las exhibe en red.




Así que Abramovic feliz y el mundo también: La lente recoge el Cuerpo de Gaga y la inteligentsia se abre de piernas.

Así que Gaga es ultrapop porque la mentira es el fin para convertirse en obra de arte que respira en una videoperformance desnuda en los bosques de New Jersey (Made in Abramovic, claro).



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Esta dimensión artística de Gaga resulta contradictoria frente a la dimensión industrial de la cantante (por mucho que ella predique –o intente- su filiación con la Alta Cultura y el Arte, en mayúsculas, sí). Gaga no es música sino producto que cotiza en los mercados y busca su cuota de venta frente a otras esclavas de la industria musical como Rihanna, Beyoncé o Miley Cyrus (Madonna, en cambio, es matarife del Sistema y Gaga desea emularla: ubicarse en posición top). Lady Gaga prefigura o sintetiza la muerte de la música en virtud del mercado y la dialéctica del deseo. Su (supuesta) introducción en el mundo del arte no hace sino procurar un incremento en el valor de su capital.

A través de ella (a través de Gaga –y con el beneplácito de Abramovic) se articula un signo sin significado, sólo vacío, tan vacío y frágil como una cáscara de huevo desmenuzada (sin yema, sin clara).




3

CUERPO DE GAGA

Convertirse en marca o producto,
dejar de ser persona,
crear una identidad personal
- igual que la imagen corporativa de una multinacional
(a su imagen y semejanza)-,
una imagen que responde
a los intereses
y deseos
de sus clientes
o usuarios
(a su imagen y semejanza),
amén.
Cuerpo de Gaga,
amén.


(POEMA DE YAZUJIRO KAWAMURA)



4


Componemos una sociedad carnívora que devora cuerpos y genitales.

Somos espectadores caníbales anhelantes:
Saturno devorando a sus hijos, masticando humanidad.




En la publicación Vogue Hommes Japan, observamos como Lady Gaga juega al bondage con el fotógrafo japonés Nobuyoshi Araki (también hace eso, sí). Luego Araki edita libro y pasa por caja, claro. Con este acto, Gaga subraya su necesidad de complicidad, su deseo de aceptación por parte del círculo del arte (y la intelectualidad). A través de este juego se configura como divinidad del porno emocional contemporáneo (además de pornodiva de cierta inteligentsia). El visto bueno que imprime Araki (y su recepción) certifica que Gaga misma sea interpretada como arte total que canta, posa y se deja maniatar, configurándose como Belén maquinal de una religión zombi.



La inteligentsia se humedece y la bendice con el báculo de Slavo Žižek mientras el fotógrafo Terry Richardson –Gran Fariseo del Capital Corporativo- vertebra una no historia en imágenes (en fotolibro editado por Taschen: “Lady Gaga x Terry Richardson”, 2011). Richardson transmite el vacío y la ausencia de significado de esta intérprete que promete ser el paradigma del pop para los próximos años.

(Oremos.)




El vacío (e inocuidad) de la fotografía transgresora e inútil de Terry Richardson se apoya en la carne y el sexo como marca de la casa, en el análisis y erosión de la superficie, la piel como paradigma, una casa que se derrumba con los años y hace aguas, al tiempo que es arrullada por la propaganda del deseo y la adicción narcótica al ego, Vogue del alma, Boletín Oficial.




5


     Todos aquellos que encuentran en Lady Gaga un paradigma de la modernidad no se equivocan. Todos aquellos que encuentran en ese paradigma un modo de liberación, una subversión, un elixir (o antídoto) contra la alienación, yerran y se hunden en el fango de la estulticia masiva.

Lady Gaga es paradigma de la modernidad contemporánea porque la modernidad contemporánea ha decidido hacerse el harakiri en su apuesta por la superficialidad. De modo que Lady Gaga es la pornodiva del vacío, un vacío que se maquilla metafísico.

Lady Gaga, la diosa falsa:
Injerto de la Hiperclase (o tentáculo pop de la oligarquía intelectual) en la conciencia colectiva.

Pornodiva de la Multiconciencia, diosa del Teleporno:
“Donde la conciencia se reduce a un intercambio de piel o carne” (Yazujiro Kawamura dixit).

Pornodiva porque diva significa divina en latín.

(Divina ultra.)


Una divinidad que no tiene nada que decirnos y que baja a la Tierra para ser admirada y loada por los fans. Igual que los deportistas que son los cruzados contemporáneos del Capital, monjes guerreros sin nada que decir, monjes guerreros que luchan por la Pole Position. Igual que Gaga busca la posición top, el clímax mediático:

Liturgia, rezos,
cuerpo de Cristo,
cuerpo de Gaga.

El Segundo Advenimiento no tiene Evangelio,
          no tiene palabra,
          sólo polaroid,
     imagen fija susceptible
de ser interpretada 
por los apóstoles.
Susceptible de ser fotografiada
por Terry Richardson, el Evangelista.

     (Oremos.)



6


Pornodiva y ultrapop.
Eso es.

Porque el filósofo de moda, Slavo Žižek, se enamora de la divina devoradora.



Así que el espectador caníbal dice amén.

Slavo.

Žižek.

Kurt Cobain del pensamiento contemporáneo en monólogo de club de la comedia, apostolando un Nirvana Socialista, de Hipermercado, subvencionado por la élite cultural, política y económica.

Slavo.

Žižek.

Divo intelectual meets Pornodiva.

Amén.

“Nothing else matters” (Metallica dixit).

Hecatombe del intelecto, de la sensatez,  trepanación con tijeras (y amén).

  
- ¿Te has comido también la clara del huevo? ¿La yema? ¿Has ingerido el Vacío? –pregunta Yazujiro Kawamura  a Gaga, cuerpo de, en una entrevista concedida a la revista Antivice. *


(*) ADVERTENCIA(s):
1. La conversación presente en este texto entre Yazujiro Kawamura y Lady Gaga son absolutamente ficcionales (quizás hayan tenido lugar dentro de una pesadilla esquizorreal).
2. La revista Antivice no existe: sólo es otra cruz invertida donde se refleja su antónimo real en este plano, a este lado del espejo.



jueves, 15 de enero de 2015

“Esquizorrealismo” en Cartagena (La Guarida, 9 de enero de 2014)




“Esquizorrealismo” se presentó el viernes pasado (9 de enero) en La Guarida (Cartagena). Para ello conté con la participación de Diego Sánchez Aguilar que compartió conclusiones muy interesantes en torno al libro que E.D.A. Libros editara hace unos meses. Una pena no poder traer aquí sus palabras que, en algunos momentos, me hicieron pensar (y decir, con riesgo de dejar perpleja a la concurrencia y al presentador) que Diego era el mejor carnicero posible para un libro como éste, pues en su charla -si pensamos en "Esquizorrealismo" como si de un cerdo se tratara- consiguió extraer de su lomo los mejores filetes, las mejores chuletas de su costillar, las más sabrosas morcillas, salchichas esquizo gourmet. En conclusión: una lectura que me quitó el hipo por distinguir en sus palabras algunos aspectos del libro que, sinceramente, pensaba que sólo eran visibles para mí (e incluso ni siquiera para mí). Un buen escáner, cierto.


(Versión realista)


(Versión esquizorrealista)


Después de unas cuantas presentaciones del libro en diferentes ciudades (y tras haber visto que la de Cartagena se iba retrasando por diversos motivos que ahora no vienen al caso), pensé que era necesario que en Cartagena hubiera algo diferente a lo que había estado haciendo hasta ahora. Es por ese motivo que durante unas cuantas semanas estuve reuniéndome con el músico Cherry en el garaje que le sirve de local de ensayo en Alhama de Murcia.



(Oscurecidos por la pulsión esquizo)


(Flasheados por la realidad)

Allí estuvimos planeando qué hacer para la presentación y, poco a poco, las cosas fueron saliendo con bastante fluidez y también con mucho trabajo. No sé si eso se debe a que Cherry juega con los bucles a la hora de componer y yo siento devoción por ese tipo de secuencias que entran y salen de escena para volver a reaparecer cuando escribo.


(Nino Malón a.k.a Cherry se relaja unos minutos después de comprobar que su bucleadora ha pasado a mejor vida y tiene -él- que apañarse con lo puesto: su guitarra) 






Dejo aquí unas cuantas fotos (más) de la presentación (Por cierto gracias al Diván, a Antonio Marín Albalate y a Juan de Dios García por ayudarme a llevar a cabo esta presentación). 


(Groupie esquizorrealista y señor con pullover verde E.D.A.)


(Mr. Esquizo nos come y nos borra)





(Monsieur Albalate et ses amis)


(Monsieur Albalate et ses amis, bis)


(Espontáneo con los Grandes y Queridos Hermanos del Club Esquizorrealista del Sureste a ambos lados)


(Troupe Esquizorrealista y Anfitriones)


(Pimpinela goes esquizorrealista, vol. 1)


(Pimpinela goes esquizorrealista, vol. 2)


(Tipejos)


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Spectrum, vol. 6. “Sight” (Juego de identidades, redes sociales, peepshow e interacción)




"El espectáculo no canta a los hombres y sus armas, sino a las mercancías y sus pasiones"

GUY DEBORD


J.G. Ballard se dedicó a cartografiar la vida contemporánea, ya fuera el suburbio o una posible existencia en red de la que habla visionariamente y a la que prefigura a través del uso y extensión de la tecnología a nivel doméstico. Su acierto consiste en que la vida de la que habla en alguna que otra entrevista que se le hiciera en los años ochenta llega a ser la nuestra, es la que vivimos:

“Está surgiendo una especie totalmente nueva de lenguaje, que no depende de la línea argumental en el viejo sentido, sino de una escala ascendente de sensaciones, casi como ocurre en la música, una abstracción total. Estoy seguro de que es el porvenir. Todo el mundo será capaz de hacerlo, todo el mundo vivirá adentro de un estudio de televisión. Eso es a lo que aspira el ámbito doméstico en estos días: la casa va a transformarse en un estudio de televisión. Todos vamos a ser protagonistas de nuestras propias series (…)”




Así que, de acuerdo con J.G., la realidad se convertirá en espectáculo (o se ha convertido ya, no lo dudemos). Si Gran Hermano y todos los realities que han ido surgiendo en los últimos años se articulan como una suerte de pseudorrealidad (o ficción fake), desde hace un tiempo han proliferado otras formas de interacción que nos permiten acceder al ámbito doméstico de los individuos ya sea mediante chat on line (Chatrandome, Chatroulette, Omegle), ya sea vía Skype (y similares). En algunos casos podemos hablar incluso de plataformas de contenido erótico o pornográfico (Cam4, Camfuze, Camcity) que presentan modelos (tanto masculinos como femeninos) que hacen una suerte de peep show doméstico accesible a través de la red. En este campo hay tanto profesionales del negocio como amateurs que se introducen en tal ámbito con el fin de conseguir unos ingresos extra (quizás la crisis económica global haya facilitado que un buen número de individuos hayan optado por este modo de obtener dinero y convertirse, en ese sentido, en objetos de consumo sexual y en mercancía capitalista).


Tal vez sea, en este campo de la pornografía on line, donde la capacidad visionaria de Ballard se ha plasmado de una forma más clara y convincente, si bien el planteamiento que el autor británico argumentaba –me da la impresión- que se orientaba más hacia una interacción que no contemplaba lo pornográfico en su horizonte de expectativas y era concebido, curiosamente en él, desde una perspectiva más optimista.




Las redes sociales también facilitan la posibilidad de acceder al ámbito doméstico y privado de sus usuarios de modo que se puede generar la interacción entre individuos que se conocen previamente o, por el contrario, establecen su primer contacto a través de internet. Este tipo de relación se puede articular dentro del juego (Second Life) o a través de otras plataformas como Facebook o Google+ (por poner un par de ejemplos), de tal forma que el usuario puede experimentar existencias que deambulan entre lo real y lo digital. Si consideramos el término digital en un sentido amplio, podríamos encuadrarlo –en algunos casos- como prótesis artificial de la  realidad (es lo que sucede en la citada Second Life o entre los jugadores on line de videojuegos como Call of Duty).





Ese carácter a modo de prótesis artificial de la realidad del que hablamos es el que se vislumbra en un cortometraje de prospectiva cómica (pero aterradora) como “Sight” de Eran May-raz y Daniel Lazo. En esta película de siete minutos y cuarenta y nueve segundos los dos personajes -que se conocen a través de la red- terminan por interactuar cara-a-cara, si bien cuentan también con la inserción o adaptación de dispositivos electrónicos que hacen de su encuentro un intercambio que pone en liza datos que ellos mismos pueden cotejar on line, al instante, mientras se toman una copa de vino o eligen platos del menú en la primera cita (mientras todo se convierte en videojuego). De ese modo “Sight” vislumbra, a través de la ironía y la sátira, una suerte de futuro donde la identidad se transforma en i-dentidad, una eXistenZia en que lo digital se hace uno con en el individuo y en la que cualquiera es susceptible de ser hackeado, manipulado.